Para entender el desorden de la Ciudad de México





Hay dos décadas de retraso en al planeación urbana.

Será un clásico de los estudios urbanos.

Hay muchas ciudades en la metrópoli.




Por Juan Pablo García Vallejo


Diario de Ecatepec, México (Cultura).- En el Foro de la Librería de la Editorial Siglo XXI se presentó un libro que se volverá clásico en los estudios urbanos y regionales de la ciudades Las reglas del desorden: habitar la metrópoli, de Emilio Duhau y Ángela Giglia.

Todos vemos, percibimos, anticipamos y sufrimos el desorden de la Ciudad de México a diario: “Es poco común que haya bloqueos en las vías de circulación más importantes, es frecuente observar que el espacio público es invadido pro diferentes sujetos, las aceras y los parques se encuentran en mal estado, el transporte público concesionado no inspira confianza ni por su estado de mantenimiento ni porla condición legal y el estado mental de quienes lo manejan, los policías no reaccionan frente a infracciones de tránsito evidentes, hay calles y avenidas donde la numeración no parece ajustarse a ningún criterio discernible por al mente humana”.

Para cualquier habitante de la Ciudad de México es evidente también que vive varias ciudades a la vez, no solo la del Centro histórico, ni el más posmoderno apartheid, los escasos fraccionamientos para clase media, las deterioradas colonias urbanas y las cientos de miles de colonias de autoconstrucción.

En la presentación participaron distinguidos especialistas en la cuestión urbana en México como Priscilla Connoly, Antonio Azuela y Néstor García Canclini.

La doctora Connoly destacó los múltiples instrumentos que recurrieron los autores para la realización de esta obra: encuestas, entrevistas, tesis de licenciatura y de doctorado. Y afirmó: “El orden metropolitano será público o no será”.

El desorden de la Ciudad de México no se debe como muchos piensan al normal caos en su planificación; son ciudades construidas por sus propios habitantes, que ni los mejores ingenieros hubieran podido construir e imaginar. Vease Naucalpan, Tacubaya y todos los balcones de miseria de la Sierra de Guadalupe:

“El que más de la mitad del área urbanizada haya sido edificada informalmente, no es un mero detalle anecdótico, sino un rasgo constitutivo del orden urbano que tiene consecuencias decisivas respecto de las representaciones y prácticas predominantes en cuanto a las formas de apropiación y uso de los espacios urbanos en cuanto espacios públicos”.

En los tipos de apropiaciones del espacio urbano que hay en la metrópoli encontramos: la ciudad central, los fraccionamientos residenciales, los conjuntos habitacionales, las colonias de autoconstrucción, los pueblos originarios y lo nuevos espacios insulares cerrados.

“La idea de una ciudad edificada, no desde lo público sino desde las intervenciones de los particulares, es una idea subyacente en la actuación abusiva o predatoria sobre el espacio público en distintas partes de la metrópoli”.

El doctor Néstor Canclini felicitó a los investigadores por abordar este complejo problema urbano, y además por plantearse muchas preguntas a las que sólo dan una respuesta parcial, pero válida.

“Como se ha podido ver a lo largo de este libro, el aparente desorden urbano no se debe a la ausencia de reglas, sino a la coexistencia, precaria y dinámica de reglas aparentemente incompatibles, las cuales sin embargo subyacen a un universo relativamente estructurado e inteligible de prácticas socio-espaciales.” (Marzo 14/2009)

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