Francisco Villa, un bandolero que quería justicia social



Es un rebelde primitivo hecho héroe nacional.

Su vida tiene muchas versiones llenas de mitos.

Un guerrillero que quería a los niños.





Por Juan Pablo García Vallejo

Diario de Ecatepec, Méx. Nov. 11.- El lunes por la noche en el grandioso Museo Nacional de Antropología, la Editorial Planeta y The History Channel presentaron el documental Pancho Villa, aquí y allá, que será trasmitido a toda la sociedad global el próximo día 17 de noviembre a las 21 horas. Este documental esta basado en la biografía narrativa Pancho Villa (Editorial Planeta, 2006) escrita por el novelista Paco Ignacio Taibo II, quien con el historiador local Jesús Vargas camino por los diferentes lugares y escenarios bélicos donde luchó “El Centauro del Norte”.

“Aquí se cuenta la vida de un hombre que solía despertarse, casi siempre, en un lugar diferente del que originalmente había elegido para dormir. Tenía este extraño hábito porque más de la mitad de su vida adulta, 17 años de los 30 que vivió antes de sumarse a una revolución, había estado fuera de la ley; había sido prófugo de la justicia, bandolero, ladrón, asaltante de caminos, cuatrero, y tenía miedo de que la debilidad de las horas de sueño fuera su perdición.”, dice Taibo II.

Este hábito es propio de los guerrilleros, nunca permanecen mucho tiempo en un solo lugar para confundir a sus perseguidores poderosos, guardias blancas, etc.

El autor dice que re-nació más villista que nunca. Y esto es un requisito indispensable porque un biógrafo que no asimila al personaje que admira, escribirá bastante frío la personalidad y hazañas de su héroe.

¿Pero cómo un acto de justicia por propia mano, la venganza contra un hombre poderoso que ultrajo a su hermana, llega a convertirle en paladín de los pobres campesinos…? Pues, por que no le queda de otra, sabe que tiene que enfrentarse a un poder que no descansará hasta verlo muerto y por eso decide enfrentarlo en todos lados, ayudar mejor a los desposeídos y explotados que hay en todos lados. Es lo que en términos marxistas Erick Howsban llama un rebelde primitivo, porque su programa político es muy limitado, es más, sabe que no está capacitado para tomar el poder, pero sí hacer actos justicieros de facto.

“A 85 años de la muerte de Pancho Villa, la figura del revolucionario mexicano es evocada en la producción original de The History Channel, donde se cuenta con testimonios de lugareños de Zacatecas, Durango y Chihuahua, incluso de Nuevo México, en Estados Unidos., Totalmente realizado en alta definición y narrado con talento excepcional por Paco Ignacio Taibo II, Pancho Villa, aquí y allí, es un registro sobre el pasado, el presente y el futuro de uno de los íconos políticos y culturales de la identidad mexicana”.

Francisco Villa es el héroe revolucionario que menos es apropiable por el poder, pues se le identifica siempre como un delincuente, un fuera de la ley y eso no lo pueden andar divulgando quienes tienen por misión vivir de la explotación d e los demás.

El documental encendió las pasiones contra el enemigo histórico de los mexicanos todos los sexenios priístas y quizás contra los gobiernos de la transición azules o amarillos porque no están inmunes a la corrupción ni a los otros Seis Pecados Capitales como crear mafias, el corporativismo, el clientelismo, usar sus puestos como empresa privada para enriquecerse y utilizar la demagogia siempre y de hacer las cosas mal.

Se habló de la necesidad que tienen las sociedades de los héroes. Pero los asistentes desconocen que hay cuatro tipos de héroes: el delincuente, el deportista triunfador y joven, el que habla por todos (el Gran Hermano o Hermana) y el Sex simbol, que puede ser hombre, mujer y ahora transgénero. El Centauro del Norte corresponde a un híbrido entre el primer y el tercer tipo.

También salió la idea peregrina, el mito o la superstición de la repetición de la historia: una revolución en 1810, otra en 1910 y algunos les ronda en la cabeza otra dentro de dos años, en 2010. Creo que se deben informarse y prepararse mejor, porque desconocen muchas cosas.

Las revoluciones sólo crean una clase trepadora y oportunista que deja en el olvido a los pobres de todas las latitudes y regiones en el momento mismo de tomar el poder. Y entonces se plantea como requisito fundamental que estudien bien esas revoluciones anteriores y comprobaran esto una y mil veces.

Que en México hay 35 millones de niños, 37 de jóvenes, 5 millones de madres solteras, 7 millones de adultos en plenitud, 10 millones de discapacitados y 10 millones de indígenas. ¿Qué les van ofrecer? Puros rollos, pura política incumplible. Y toda está gran diversidad de población civil quedará expuesta a la violencia revolucionaria, tanto en el campo y en las grandes ciudades, mucho antes de que se cumpla tanto el programa mínimo o máximo, el pragmatismo burocrático o las políticas sentimentales para aparentar que si hacen algo en términos de la justicia social o para aumentar las hojas de sus informes de gobierno.

Este documental biográfico nos enseñara algo de la Historia de México, porque nunca hay que olvidar que el pueblo que olvida su historia, es capaz de cometer los mismos errores; muchas veces creyendo que están haciendo la trigésima maravilla del mundo en términos políticos y revolucionarios.

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