¿Quién bajo la piel? La des-educación sentimental o los familiares desconocidos





Una cartografía de los problemas identidarios de las mujeres.

Hay millones de mujeres en crisis en la madurez.

Una novela de reflexión profunda.





Por Juan Pablo García Vallejo




Diario de Ecatepec, México (Cultura).- Una novela de reflexión es ¿Quién bajo la piel? de Alejandra Rodríguez Azango, publicada por la Editorial Plaza y Valdés, en su colección de Narrativa, porque sus protagonistas casi todas mujeres, viven una crisis de identidad en las distintas etapas de su vida.

Y si las novelas son para que el lector pueda asumir o vivir una existencia distinta a la suya, creo que pocos hombres querrán estar en los zapatos de Julia, una mujer cuarentona, divorciada y con una hija. Que vive una crisis existencial y cuestiona la educación de sus padres, su matrimonio, el tener una hija, etc. Pero muchas mujeres se verán retratadas en esta vida cotidiana femenina alienada.

Desde la sociología puedo decir que Julia es sin duda alguna, una perfecta candidata a obtener una beca económica y sentimental de los gobiernos actuales. Pues desde la aparición de las androginas (mujeres solteras, profesionistas triunfadoras e independientes sexual y económicamente) en la década de los años 1980, las madres solteras poco a poco fueron perdiendo la estigmatización social de no depender de un hombre y por el contrario ahora son premiadas para manipular sus corazones y mentes por políticos demagógicos con sus programas de las políticas sentimentales, aunque ahora tienen que independizarse de esta nueva forma de mediatizarlas.

En su reflexión Julia va diseccionando todos los miedos que le metió su madre como forma de educación y que le hizo huir de los hombres y no saber nunca quien es en realidad. Esta crisis existencial la trasmite a su hija Emilia, el miedo a la primera menstruación, al goce de la sexualidad, vivir en la eterna inmadurez femenina.

De niña, Julia vivió una paternidad ausente, un padre sin sentimientos y dedicado a sus cosas de macho proveedor con el trabajo, sus pasatiempos pero nunca la educación emocional de su hija, que la deja en manos de una madre que erróneamente cree que la está educando lo mejor posible. O pensaron ser padres comprensivos, pero fueron pasivos, no agresivos porque carecían de sentimientos. Así fueron educados y así forman a sus hijos e hijas.

Una novela que nos da una cartografía de los sentimientos de las mujeres siendo niña, mujer madura y una madre envejecida; todas viven una ruptura de identidad o una brecha emocional trans-generacional donde sus sentimientos siempre son confusos. Y por esto a veces, muchos hombres no entendemos a las mujeres, porque ni ellas mismas saben qué quieren o quiénes son. Una pregunta bastante difícil que ni el mismo padre del psicoanálisis, Sigmund Freíd, pudo responder entera y convincentemente hace un siglo.

Alejandra Rodríguez Aranzo continua su reflexión sobre el eterno femenino en ¿Quién bajo la piel?, una novela para reflexionar sobre la identidad de la mujer a la mitad de su vida, cuando ha dedicado esta a atender a los demás. (Marzo 12/2009)

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