El reciente mensaje de año nuevo del diputado Octavio Martínez Vargas no fue un spot ni una lista triunfalista. Fue, más bien, un corte de caja político que vale la pena leer con lupa comunitaria, porque detrás del saludo hay decisiones legislativas que ya están caminando… y otras que todavía están en la fila, esperando discusión, acuerdos y presión ciudadana.
Este 2025 dejó iniciativas que cruzaron la frontera del papel para convertirse en ley. No es menor que la usura, ese negocio que exprimía a comerciantes y familias a punta de miedo, hoy esté tipificada con penas severas. Tampoco es menor que los montachoques, ese delito urbano que se volvió rutina en avenidas del Estado de México, tengan ya castigo claro. Y el despojo, herida histórica en municipios como Ecatepec, hoy enfrenta sanciones que buscan frenar una práctica que desangra patrimonios y comunidades completas.
Estas reformas no son abstractas: hablan de calles, de casas, de trayectos cotidianos. Son leyes que tocan el miedo, el coraje y la incertidumbre de miles de personas. Ahí está uno de los principales aciertos legislativos del año: nombrar lo que dolía y ponerle consecuencias jurídicas.
El propio diputado lo dijo sin rodeos: hay batallas legislativas abiertas. La reforma a la Fiscalía, la eliminación del fuero, una nueva ley de planeación, la regulación del espacio urbano, de la movilidad eléctrica, del orden que exige una metrópoli que creció más rápido que sus reglas. Son pendientes que no se resuelven con aplausos, sino con debate político real y vigilancia ciudadana constante.
Aquí está el punto clave: el mensaje no vende que todo esté resuelto, plantea que el 2026 será un año de definiciones. Y eso, en tiempos de discursos prefabricados, ya es una señal política.
Ecatepec aparece en este relato no como telón de fondo, sino como protagonista. Un territorio que exige leyes que se sientan en la banqueta, en el mercado, en la combi, en la escritura de una casa que por fin esté protegida. Un municipio donde la prosperidad no se decreta, se construye con trabajo temprano, acuerdos difíciles y presión social informada.
Tal vez por eso el cierre del mensaje conecta: aquí no se espera la suerte, se madruga para alcanzarla. Y en ese madrugar, la ciudadanía tiene tanto peso como el Congreso.
¿Qué iniciativa pendiente te parece urgente para Ecatepec en 2026? ¿Seguridad, justicia, orden urbano, movilidad? Déjanos tu comentario.








